Es una película sencilla, cuyos errores son más perdonables que el absurdo nihilismo de 'Suicide Squad' o la arrogancia de 'Deadpool'. También destaca por su atractivo visual.
McQuarrie ha optado por retornar a los fundamentos de la saga, dejando atrás la influencia de Christopher Nolan. Tom Cruise, como siempre, brilla con su magnífica intensidad.
Phillips destroza el legado que estableció hace cinco años, convirtiéndose en el auténtico Joker de estas historias al arrasar con todo, revelando que, al final, nada tiene un verdadero significado.
Los espectadores menos interesados probablemente no se sentirán atraídos por la revisión de cuatro horas de una película reciente. Sin embargo, los verdaderos fanáticos seguramente encontrarán en el cierre que ofrece Snyder una satisfacción notable.
El paisaje de la película es impresionante. La última morada de la humanidad resulta cautivadora, pero a la vez se vuelve mucho más inquietante y despreciable debido a su belleza.
Un retrato perfectamente medido y matizado de un divorcio. Una película ingeniosa, narrada de forma apasionada y que da a los dos lados de la moneda una especie de paridad melancólica.
La emotiva alegoría de Tartt podría haber tenido más espacio para desarrollarse. Aunque valoré la elegancia y las actuaciones del filme, no salí del cine con una profunda sensación de conmoción.
Puede que sea un poco irregular en su lógica sobrenatural, y quizás salte de una trama a otra un poco torpemente. Pero en conjunto es una delicia encantadora.
'Silo' se presenta como una obra intrigante. Su diseño de producción es impresionante y la actuación de Ferguson aporta una sólida base al desarrollo de la trama.
Washington destaca en un peculiar análisis de su personaje. La película resulta confusa; logró tocarme en ciertos momentos, aunque también hubo instantes que me parecieron aburridos y desconcertantes.
El impacto del film variará mucho dependiendo del espectador. Es una obra emocionalmente desgarradora pero a la vez fría. Se presenta como un espectro, amenazante e insistente, pero a la vez incorpóreo y difícil de comprender completamente.
La película es predominantemente tranquila, ofreciendo una experiencia más alentadora y cálida de lo anticipado. Su estilo austero, junto con interpretaciones cuidadosas y una dirección sutil, logra crear un ambiente cautivador.