'The Old Ways' destaca no solo por su extraordinaria profundidad temática, sino también por su impecable utilización de recursos cinematográficos, maximizando el impacto visual y emocional sin desperdiciar elementos innecesarios.
Parece tenerlo difícil para tener algo nuevo e interesante que aportar. Se puede decir que no lo consigue, pero su enfoque de las convenciones está un poco por encima de lo habitual.
La época dorada de las películas de miedo se caracterizaba por placeres desmedidos, mientras que 'Candyman' presenta un tono oscuro y serio, acorde con los temas profundos que aborda.
Hay que reconocer a Bellocchio el mérito de haber arrojado luz sobre un acontecimiento fundamental olvidado, pero los verdaderos Mortaras merecen que esa luz sea un poco menos apagada.
Vitaletti elude ofrecer respuestas concluyentes, lo que, lejos de generar frustración, crea un ambiente de intriga y fascinación. La figura más inquietante es la matriarca, magistralmente interpretada por Roberts.
Entra en el cuadrilátero y ofrece un combate entretenido. Puede que no sea una película para todos los públicos como la original, pero sin duda dejará algunos moratones divertidos.
'Memory' se sitúa en un punto intermedio en el repertorio de películas de acción de Liam Neeson. Aunque presenta momentos interesantes, es probable que no perdure en la memoria del espectador una vez finalice la proyección.
El compromiso firme de encontrar pequeñas chispas de esperanza en un cosmos negro como el carbón produce su propia recompensa, amarga y extrañamente cálida.
Es muy divertida ya que el director John Andreas Andersen entiende que el éxito de la primera parte radicó en presentar una interpretación noruega del clásico cine estadounidense de desastres.