Evoca con fuerza una época en la que Hollywood se atrevía a invertir en obras complejas y moralmente ambiguas. Una obra maestra del cine norteamericano.
Estableció el estilo Lynch, introduciendo temas que exploraría obsesivamente a través de gran parte de su futura carrera. Una película de personajes extremos y atrevidas interpretaciones.
Aunque no alcanza el nivel cómico magistral de 'Life of Brian', presenta frases memorables, gags visuales y una absurda inspiración suficientes para ser considerada una divertida comedia medieval.
Cine negro en su mejor versión, una plantilla del género. Billy Wilder brilla en su dirección, mientras que Barbara Stanwyck ofrece una actuación excepcional. Fred MacMurray también destaca en su papel, aportando un toque de ingenuidad al relato.