Brilla cuando forja su propio camino. Dar nueva vida a esta franquicia debió ser abrumador y parece que todos los involucrados han estado a la altura de las circunstancias. Es un material fascinante.
El juego presenta una atmósfera que combina lo corporativo con un toque divertido, lo que dificulta cualquier queja, ya que ofrece una experiencia bastante entretenida.
Volvería encantado a Ryme City para una secuela. Tiene sus defectos, pero está llena de diversión, es fácil disfrutarla y es desvergonzadamente tontorrona.
Cada lugar que recorremos está lleno de vibrantes colores y personalidad, y la música crea una atmósfera cautivadora. Llegas por el humor, pero te enamoras de la profundidad de este mundo.