Al reducir una historia enormemente perturbadora y políticamente bizantina a una serie de viñetas de cómic, este biopic cuajado de celebridades desperdicia una valiente interpretación de Amanda Seyfried.
Una película dirigida de manera competente, aunque políticamente cuestionable. La película de Peter Sattler tiene buenas intenciones, pero fuerza la credibilidad y la ética por igual.
La asombrosa y contundente 'Dirty Wars' muestra el trabajo de investigación del periodista Jeremy Scahill, en forma de thriller de conspiración al estilo de los años 70.
Bellamente producida e igualmente entretenida, la película de Ascher es un caramelito para los Kubrickianos y para críticos profesionales y no profesionales.
Permanece en la mente, en gran parte gracias a su trío de actores, especialmente Alex Karpovsky, que aporta un fascinante sentido de la espontaneidad a la representación de la ira del hermano menor.
El producto final resulta bastante decepcionante, con un guion que carece de ingenio y no aprovecha el talento de su elenco, destacando la actuación valiente y emotiva de Jason Schwartzman en el papel principal.
Una película bien grabada pero insípida que no tiene suficiente energía satírica para distinguirse de otros trabajos similares del género bioapocalíptico.
Es rica en escenas de acción, sin embargo, carece de credibilidad, humor, elementos sorprendentes, originalidad visual y profundidad en los personajes.
La energía nerviosa y la inteligencia del actor Mathieu Amalric son las principales virtudes de 'El amor es el crimen perfecto', un thriller cómico y oscuramente elegante.