Es agradable e inocente, pero es una pena que hayamos perdido la época dorada de los estudios británicos Ealing y sus comedias extravagantes como 'Passport to Pimlico', 'Whiskey Galore' y 'The Ladykillers'.
Irons ofrece el tipo de interpretación que uno quiere más como ventana a la psicología del liderazgo, así que el hecho de que tenga que exhibirla en un trozo de historia tan inconexo y aburrido como este filme es lamentable.
Potenciada por sus impresionantes imágenes y una poderosa interpretación del niño protagonista, la película de Marhoul es una digna epopeya de supervivencia.
Bien ambientada, aunque no logra captar la atención del espectador. El reparto, aunque atractivo, presenta desigualdades en las actuaciones. Aunque intenta reflejar un momento específico de la historia, no logra aprovecharlo adecuadamente. Al final, lamentablemente, se convierte en un drama de época bastante básico.
Más simplista que reveladora. La película parece centrarse en un anciano arrogante, más que en ofrecer un análisis profundo de un hombre complejo sometido a una gran presión.
Pitt parece un error de casting absoluto, y Cotillard ofrece una torpe interpretación. 'Allied' termina siendo una floja historia de amor, con una maquinaria de suspense que chirría.
A pesar del valiente esfuerzo de Nicole Kidman y Javier Bardem, la dirección y el guion de Sorkin son los principales responsables de este desliz. La película resulta lúgubre, tensa y torpe.
El tercer trabajo como director de Washington es el más sólido hasta ahora, honrando la poderosa evocación de August Wilson de un patriarca afro-americano en la Pittsburgh de 1950.
Sería un error calificar a 'X' de fracaso: en sus texturas artesanales y de época y en su deleite por las atmósferas de la vieja escuela, está demasiado bien hecha. Pero sabe mejor burlarse que superar
Ben Affleck brilla en la mediocre historia de madurez de George Clooney. La película se asemeja a beber los restos acuosos de un whisky con hielo: puedes intuir su esencia, pero ha perdido toda su fuerza.