Un Tom Ellis poco acertado en su papel del Dr. William Rush genera una impresión desagradable y distante. Aunque ser antipático puede funcionar, su falta de interés pone en duda su relevancia en la trama.
El drama demanda la construcción de personajes creíbles y la elección de actores que interpreten sus líneas de manera natural. En esos aspectos, Gupta, Kelley y gran parte del elenco no logran cumplir con las expectativas.
Sólo Emily logra despertar en mí un impulso casi incontrolable de gritarle a la pantalla: '¡Cállate, cállate, cállate!'. Su presencia es abrumadora y, sin duda, se lleva toda la atención.
El episodio de media hora resulta visualmente poco atractivo y repleto de diálogos desconectados. Los actores intentan hacer avanzar la escasa trama, pero solo logran ofrecer algunos comentarios humorísticos de forma esporádica.
La 13ª temporada continúa en su esencia de drama hospitalario, manteniendo el fuerte enfoque en personajes entrañables que han capturado el corazón de los fans.
Uno de los principales puntos fuertes de la serie es la forma en que los guionistas y el protagonista logran capturarnos, haciéndonos cuestionar constantemente el límite entre la apariencia y la realidad.
'Andromeda' plantea un argumento ambicioso que se diluye ante la continua aparición de nuevas tramas, lo que desdibuja la tensión y complica aún más su narrativa ya densa.
No hay ninguna nueva serie más agradable, pero esta sensación puede cambiar si Betty no puede dar a Ferrera el quión y el apoyo que se merece. Puntuación: ★★★½ (sobre 4)
Una buena cantidad de las bromas de la serie funcionan, y su estructura es una bienvenida variación de las comedias convencionales. Además, tienes a Lithgow, ofreciendo otra clase magistral en comedia.