Un drama criminal sobrenatural que no logra ocultar su falta de profundidad y que derrite el talento de Emily Rose, quien interpreta a una agente del FBI en la búsqueda de un convicto fugado en un pueblo de Maine.
El estreno del lunes avanza con agilidad y confianza. Sin embargo, a pesar de sus elementos llamativos, persiste la impresión de que es una repetición de algo conocido y que el desenlace no será favorable.
A pesar de un comienzo débil, hay esperanza de que la serie progrese a medida que su premisa inicial se difumine y los nuevos guionistas aporten ideas frescas en los próximos episodios.
Esta nueva versión de Fox presenta una escena dinámica y bien ejecutada, pero adolece de una falta de vida y una alegría artificial que contradice la esencia del espectáculo.
Si se considera como un festival de sustos, 'The Walking Dead' logra un notable éxito, reflejando el miedo y la incertidumbre de despertar en un mundo donde uno pasa de ser humano a ser presa en peligro de extinción para los zombies.
Holloway brilla en su interpretación, mostrando una fuerte química sexual con una igualmente talentosa Callies. La premisa intrigante del tipo '¿Qué harías si...?' mantiene al espectador cautivado. Esta combinación es más que suficiente para disfrutar de la serie.
A los pocos minutos, se siente la promesa de sexo, sorpresas y una gran cantidad de diversión. Hasta el momento, la serie está cumpliendo con esas expectativas.
Una serie que parece ser un compendio de varias tramas mediocres. Da la impresión de que se presentaron múltiples ideas fallidas a la NBC, y la cadena optó por juntar todas en un solo episodio.
Los giros de la trama resultan intrigantes, pero los personajes carecen de profundidad. Sus acciones carecen de lógica y las dinámicas entre ellos se sienten artificiales.