Es un tema fascinante para quienes se sienten atraídos por las motivaciones, elecciones y el esfuerzo detrás de la creación de una serie tan celebrada que hasta fue objeto de parodia en 'Saturday Night Live'.
A pesar de que la complicada trama del complot es creativa y única, hay elementos que resultan poco creíbles. No obstante, la estructura fundamental de la historia se mantiene simple, clara y accesible para el espectador.
La acción es intensa y está muy bien ejecutada, resulta emocionante observar a los héroes, equipados con gafas de visión nocturna y armas sofisticadas, avanzando sigilosamente en su busca de los villanos.
Es entretenida, a la vieja usanza, aunque no tan ingeniosa como solían hacerlas, pero el reparto, muy superior al contenido, mantiene las cosas lo suficientemente convincentes.
Esta obra se caracteriza por su enfoque en la estructura externa, donde los personajes son diseñados para adaptarse a la historia, en vez de permitir que la narrativa fluya a partir de ellos.
El episodio piloto resulta predecible y lleno de clichés, careciendo de humanidad. Esto hace que, a pesar de las impresiones iniciales, se espere que el siguiente capítulo logre superar estas debilidades.
El prólogo se presenta de forma efectiva, despertando la intriga y generando inquietud. Sin embargo, gran parte de lo que le sigue resulta un tanto absurdo o confuso.