Su temática es previsiblemente común y su estética resulta decepcionante. Se presenta como algo sombrío y monótono, sin reflejar en absoluto la ironía y el humor que sugiere su curioso título.
Es la telenovela de época perfecta, combinando de manera hábil e inteligente los intrincados juegos de poder del siglo XVI con el erotismo puro de un melodrama tradicional.
La autobiografía triunfa mientras que los clichés se desvanecen. A pesar de ser entretenida, resulta difícil ignorar los claros juegos que hay en su construcción.
La segunda temporada resulta igual de atractiva y fácil de seguir que la primera. Su principal fortaleza radica en las caracterizaciones en lugar de las subtramas o los diálogos.
Los seguidores del cine LGBTQ+, así como los que disfrutan de 'A League of Their Own' y las clásicas historias románticas, descubrirán numerosos elementos cautivadores.
Un tema interesante se ve relegado a un producto tedioso para los seguidores. Falta de enfoque, tensión y una narrativa sólida, la película presenta a Mendes a través de una voz en off que no logra conectar y un metraje detrás de escena que resulta irrelevante.
'Nappily Ever After' es una película sencilla y con fallos, pero su vibrante colorido y su tono alegre te harán reflexionar sobre si realmente quieres usar la maquinilla eléctrica la próxima vez que estés en el baño.
Diez episodios de 40 minutos cada uno. La serie da la impresión de ser solo una idea inicial que carece de la profundidad y desarrollo necesario para ser realmente efectiva.