La narrativa de Soderbergh, junto al guion de Stephen Gaghan, caracteriza a los personajes con tal detalle que, a pesar de la complejidad de las situaciones, todo se mantiene claro y cargado de tensión.
No hay aspectos negativos destacados en "Taking of Pelham 1 2 3" de Tony Scott, pero tampoco hay elementos sobresalientes. Los actores no entregan actuaciones memorables, salvo en el ámbito de los efectos especiales, que son notables.
Lo interesante del film es que en lugar de dar fuerza a la trama con elementos reciclados, se conforma con contemplar a dos adultos razonablemente sanos meterse en un dilema irresoluble.
Los personajes realizan acciones y expresan ideas que parecen forzadas y ajenas a su esencia. Sin embargo, presenta algunos pasajes cómicos auténticos que logran hacer reír.
La película original de 1975 tenía una vibra más terrorífica que cómica. En cambio, esta nueva adaptación se centra más en la comedia y, en mi opinión, resulta ser una mejora.
Se enfoca más en la estética que en la trama. 'Payback' despliega una gran dosis de creatividad e ingenio, aunque Mel Gibson es el verdadero eje en torno al que gira la historia.
Esta obra es una experiencia mágica y compleja, a la vez sencilla y llena de laberintos. Se presenta con una dualidad que va desde la inocencia hasta la peligrosidad. No es algo que puedas simplemente ver, debes sumergirte en ella para apreciarla plenamente.
La película presenta una estética poética que resuena profundamente. Es ese tipo de obra que invita a regresar a ella, como si se tratara de una melodía atesorada.
Rara vez una película tan simple me ha conmovido tanto. Su premisa nos atrapa. Nos conmueve y nos conforta su historia atemporal sobre la trascendencia de lo eterno.
Desde un enfoque técnico, esta nueva 'Dawn' se presenta más refinada y con un mejor acabado. Las actuaciones son superiores y cumple con las expectativas que genera.
La máquina del tiempo presenta un reciclaje poco original de la obra de H.G. Wells de 1895. Aunque retiene lo absurdo de la historia, se pierde la parte maravillosa que hacía única la narración.