Brooks no logra enriquecer la trama al modificar el enfoque de la novela, desviándose del núcleo de la historia con escenas superfluas. A pesar de esto, la película es valiosa principalmente por la actuación de Diane Keaton.
Es fascinante en su retrato de la política y estructura del grupo terrorista, y resulta incómodamente cercana a la realidad. Los elementos puros del thriller funcionan muy bien.
La película era efectiva hasta el desenlace, que decepciona. El final parece ofrecer una solución definitiva, pero en realidad solo presenta un alivio temporal.
Con un guion que presentara una historia más concreta, esta película tendría el potencial de ser realmente destacada. En su lugar, nos ofrece una experiencia agradable y cuenta con actuaciones impresionantes.
La historia es bastante sólida para un procedimental, pero lo que realmente eleva la película son sus personajes bien desarrollados, lo que le da mayor profundidad a la narrativa.
Un trabajo atrozmente incompetente dentro del género de 'Basic Instinct', repleto de diálogos que sólo un guionista podría disfrutar, y con una trama que mezcla la intriga con la confusión.
Ozon, al igual que Hitchcock, comprende cómo los detalles sutiles pueden transformar una elección desafortunada en una desesperante pesadilla llena de paranoia.
Ullman transforma "Ansikte mot ansikte" en un filme esencial para los amantes del cine, ofreciendo una exploración psicológica que no se había visto en el cine desde su obra "Persona".
Un proyecto como este se fundamenta en la conexión entre sus intérpretes. Kim Basinger y Mickey Rooney logran crear una tensión erótica que resulta creíble, compleja y sensual.