El modo de disfrutar esta película es poner la lógica en pausa, junto con cualquier sensibilidad que pudiera ser vulnerable, y sumergirse en ella como si fuera un video juego.
Rendition es una obra cinematográfica poco común que aborda la tortura desde sus teorías y prácticas, explorando la ética y la responsabilidad personal. La película ofrece una reflexión profunda sobre lo que es justo y lo que no.
Su ritmo es ágil, conoce bien el tema que trata y es fascinante en su retrato de la política y la estructura de un grupo terrorista. Se aproxima de manera impactante a la realidad.
La fotografía de José Luis Alcaine destaca por su elegancia y su carácter relajado. La película avanza con una intensidad cautivadora que guía al espectador hasta su desenlace.
La primera mitad es una inquietante parábola de ciencia ficción que luego se transforma en un elaborado film de acción. Ambas secciones logran funcionar de manera efectiva.
Una experiencia desagradable y espeluznante, que todavía resulta peor porque sus niños protagonistas son demasiado jóvenes para entender las cosas horribles que les vemos hacer.
Una de las grandes obras maestras del terror. Su fuerza se encuentra en su estilo visual impactante, en las interpretaciones memorables de su elenco y en la atmósfera inquietante que logra crear.
Al final es tan absurda que resulta imposible tomarla en serio como un thriller o cualquier otro género, a pesar de que hay instantes en los que logra funcionar.