No es una película satisfactoria, pero McDormand logra que su personaje tenga un impacto, convirtiendo su presencia en una parte brillante de la historia.
Una visión apocalíptica y atmosférica, con un estilo visual atractivo y actuaciones destacables. Se ofrecen momentos de pausa para que los personajes puedan brillar, complementados por diálogos cuidadosamente elaborados.
La historia central es predecible y poco convincente, mientras que la verdadera fuerza de la película radica en las actuaciones. Sin embargo, carece de la profundidad necesaria para impactar realmente.
Sobre su base, Matt Aselton puede hacer una película buena y original. No lo es del todo, pero tiene momentos tan buenos que lo único que uno desea es una segunda versión.
Una película maravillosa, triste y rabiosa, que se aleja de un final convencional. Jenkins logra presentar un estudio de personaje que resulta sorprendentemente conmovedor y sutil.
La película incluye varios elementos típicos de las tragicomedias que abordan los temores de la juventud urbana. Sin embargo, el director y guionista Mike Mills elige actores que aportan un enfoque original a la historia.
Los personajes están tan bien observados, y las interpretaciones son tan precisas y contundentes, que 'Bubble' se convierte en una obra discreta pero hipnótica.
El guionista James C. (Jim) Strouse ha escrito una historia triste y poética, y Buscemi la ha convertido en una película sobre cómo coger aire y decidir salir de la depresión.
Los actores y el director llevan al filme tan lejos como es posible, hasta que la trama se enreda en aspectos demasiado graves como para ser perdonados. La primera mitad logra mantener el tono ideal.
La película navega de manera incómoda entre la comedia y la sátira. Al igual que 'Lolita', se centra en jovencitas, aunque no está destinada a su público.
Vamos a ver películas de Waters con la expectativa de encontrarnos con un mal gusto peculiar, pero también de disfrutar risas. Sin embargo, 'A Dirty Shame' resulta monótona y repetitiva, además de errar en su concepto de lo que puede considerarse divertido.