Como premisa, 'Pacific Heights' tiene cierto atractivo. Su problema radica en su ejecución. El ritmo se establece desde muy pronto y se repite hasta que se torna predecible.
Peter Sellers fue un genio que hizo que el inspector Clouseau pareciera incapaz de funcionar en el mundo real. Steve Martin también es un genio, pero no en el papel de Clouseau, ya que su interpretación parece más un ejercicio que una verdadera aproximación al personaje.
Robert Downey Jr. ofrece una actuación graciosa y notable, logrando en ocasiones un toque sutil. Esta entrega supera a la anterior película de Stiller en varios aspectos.
Como comedia resulta entretenida, aunque como sátira carece de sutileza. Focaliza su crítica en dos objetivos: el concurso 'American Idol' y el presidente Bush, aunque no necesariamente en ese orden.
Si hubiera continuado con el enfoque que aborda en su primera parte, podría haber sido una excelente película. Sin embargo, el segundo acto resulta autocomplaciente y el tercero se siente engañoso.
Vivir esta experiencia es similar a estar entre un grupo de bromistas apasionados por el cine de culto. Además, en ciertos momentos, resulta bastante entretenida.
Al igual que 'Ciudadano Kane', 'Pulp Fiction' está construida de forma no lineal, lo que te permite verlo varias veces sin poder predecir lo que sucederá después.
DeVito y sus coprotagonistas merecen reconocimiento por su disposición a llevar la historia a extremos inesperados, aunque podría afirmarse que su osadía supera a su prudencia.
Esta historia ha sido narrada anteriormente y de forma más efectiva. Resulta más interesante durante los momentos de silencio que entre las escenas más destacadas.
He aquí una película tan personal y estrafalaria que puede que la disfruten más que yo. No quiero arruinarles la experiencia, ya que la película es, ante todo, lúdica.
Una película oscura, cínica y divertida, donde probablemente solo Jack Nicholson y Kathleen Turner pudieron mantener la seriedad durante las escenas románticas.