No es la película más entretenida para escuchar y muchos espectadores no la entenderán, pero esta obra de 1982 es sin duda alguna la mejor ficción que existe dedicada al rock.
La película presenta escenas memorables y cautivadoras, especialmente cuando ella y Johnny intercambian palabras que se sienten como verdaderas armas del amor.
No es solo una mala película, sino que resulta ser una vergüenza. Si no llevara la marca de Polanski, tendríamos que hacer un largo viaje y sentarnos en un sótano oscuro para encontrarla.
Una trama retorcida que atrapa al espectador en un constante intento de desentrañar el misterio, culminando en un desenlace sorprendentemente inverosímil.
'The Celebration' fusiona de tal manera la comedia y la tragedia que nos deja en un estado de confusión ante cómo reaccionar. La narrativa y el estilo se complementan sin chocarse en ningún momento.
Empieza con las hechuras de un thriller violento, pero las trasciende con la historia de la transformación de su heroína. Es una película sorprendentemente conmovedora.
Evoca una atmósfera de ensoñación, elegía y meditación. Me recuerda a la música o a un paisaje, ya que despeja un espacio en mi mente donde puedo reflexionar y hacerme preguntas.
Tan carente de argumento, de clichés, de algo convencional e incluso de sentido que resulta pura forma e impulso. No sobra ni una sola escena, ni una simple palabra. Toda una experiencia visual.