Crónica negra narrada con gran vigor que se aleja de la denuncia social. Lorenzo Ferro ofrece una interpretación arrolladora que mantiene al espectador atrapado. Es una brillante lección de cine pop.
Metz construye y administra una tensión narrativa que explota en un intercambio de flashbacks a la niñez de los protagonistas, culminando en un partido mítico que, sin embargo, termina deslucido en pantalla.
Vinterberg alcanza nuevas dimensiones de convencionalidad y efectismo, confirmando su talento como narrador, y demostrando su destreza para establecer reglas que él mismo está dispuesto a desafiar.
Un acercamiento al gangsta rap con puntos débiles (la simplificación de la trama, el poco peso de algunos personajes) que toma aire gracias a la potencia de los temas y la fuerza de un mensaje que (...) sigue vigente.
Se enmarca en el efectivo linaje de la feel-good movie británica, que combina momentos de alegría y tristeza con un trasfondo social. 'Pride' no oculta su intención de buscar la aprobación del público y lo logra con éxito.
Un ejercicio de estilo, en ocasiones brillante y siempre disfrutable, que se distancia de los tópicos del biopic gracias a su enfoque y artificios narrativos. Aunque quienes destacan son sus actrices.
Lowe desglosa las claves de la narración en el momento preciso y se mueve con buen ritmo entre el grand guignol y el slasher, todo ello al compás del humor más británico.
Para fans de los mashups de terror y noir de diseño. Lo mejor: Sean Harris, el mal rollo personificado. Lo peor: la sensación de historia ya vivida, un déja vu constante.
Thriller fraternal que presenta un estilo ochentero, y su conexión con esa época trasciende lo superficial. Se trata de un film de acción directo y sin excusas. Es un soplo de aire fresco en el género.
Para los aficionados y los nuevos en la Enterprise, esta entrega es una reclamación enérgica del entretenimiento más divertido, un legado ruidoso de J.J. Abrams, que vuelve a conectar con el humanismo que propugnaba Gene Roddenberry.
Desgarradora e indispensable, la película presenta tres tramas que se entrelazan a través de diferentes tiempos narrativos. Utiliza la música y el baile como contrastes impactantes. Es una propuesta original que deja una profunda sensación de amargura.
Es un film vitalista, cargado de las mejores intenciones y una banda sonora llena de ‘hits’ clásicos para atrapar al espectador… pero sin atisbos de claroscuros en sus personajes.
García despliega todo el drama en este relato de superación. A pesar de una puesta en escena rutinaria y un desarrollo predecible, se destaca la entrega de Glenn Close y Mila Kunis.
Para necesitados de animaciones inteligentes, Do retrata este genocidio con un temple narrativo sobresaliente. Utiliza un estilo contenido, caracterizado por un trazo limpio y una paleta colorida y luminosa.
Un ejercicio malsano con una puesta en escena centrada en los primeros planos y en los momentos de pausa. Sin embargo, nada de esto tendría sentido sin el trío protagonista, en especial Peter Mullan.
La capacidad de combinar drama y humor es notable, ofreciendo una renovación que, aunque no es una revolución, aporta frescura y autenticidad. Es como una inyección de adrenalina a un género que ha estado estancado por un tiempo.
El film destaca gracias al desempeño de sus dos protagonistas: un Hawke que es tanto hermético como explosivo, y una Hawkins que logra sobrellevar todas las situaciones con una encantadora dulzura.
Sustentada por una descomunal Vicky Krieps y una cuidada puesta en escena, esta cinta es arrebatada e irreverente, un relato que desnuda y viste el género con un nuevo y necesario enfoque.