Un caos de criaturas descontroladas. Adam Wingard transforma el MonsterVerse en un espectáculo lleno de acción centrado en la destrucción de monstruos.
La última entrega de Blumhouse resulta ser un completo fracaso, presentando secuencias vacías y personajes estereotipados que no aportan nada nuevo y que han sido repetidos en múltiples ocasiones.
'Christmas Eve in Miller’s Point' logra dar vida a una representación realista de las fiestas, con sus altibajos, algo que pocas películas navideñas siquiera intentan lograr.
La película reconoce que narra una trama familiar, pero logra presentar una interpretación vibrante y original que la convierte en una experiencia valiosa.
Tiene sus puntos débiles, pero el divertidísimo reparto -al igual que sus personajes- está dispuesto a todo, y los chistes vuelan rápido y casi siempre son graciosos.
Los encantos de 'Flow' provienen de la expresividad de sus animales, cuyas personalidades se manifiestan de manera tan distintiva que, afortunadamente, prescinden de voces de famosos.
Su reparto está haciendo todo lo posible para que funcione, pero están atrapados en una historia que no les está haciendo ningún favor. Un reparto tan fuerte debería tener un guion digno de su tiempo.
Al ver 'A Man Called Otto', uno puede identificarse con Otto al experimentar frustraciones por el entorno, aunque también hay momentos que revelan la belleza que se presenta a nuestro alrededor.