Chastain comete el error de elegir a un director como Tate Taylor, que no tiene la habilidad necesaria para aportar al proyecto. Su interpretación de un John Wick con problemas familiares no logra despegar y se queda en una zona incierta.
Un parque acuático que puede parecer el paraíso en la infancia, pero que se vuelve monótono y poco refrescante al crecer. La trama está plagada de chistes sexuales y situaciones escatológicas que pueden resultar cansinas.
La obra se presenta como una de las más claras sucesoras de 'Todos los hombres sois iguales', ofreciendo un agudo retrato de la realidad española en los últimos años.
Una valiosa comedia que aborda el empoderamiento femenino y destaca por el uso excepcional de una steadycam, algo poco común en este tipo de películas.
El punto de partida es salvaje. A partir de ahí, se desarrolla una orgía de gags políticamente incorrectos. Es, sin duda, una de las mejores comedias de 2015.
El cine popular italiano genera cierta envidia, ya que siempre acierta al plantear interrogantes relevantes. En esta ocasión, el enfoque está en señalar la creciente división dentro de la sociedad italiana.
La trama histórica y anecdótica se entrelazan con fluidez, mostrando tanto la alegría de los inocentes como la desgracia de las sociedades basadas en la violencia y el fetichismo de las armas.
No es la obra maestra de Yamada, pero seguramente encantará a las abuelas y madres, mientras preserva un alto nivel de humanismo y ternura hacia los demás.
La película se inspira en el estilo de Carla Simón y Lars von Trier para presentar una historia sobre el fin del mundo, centrándose en la representación de una juventud agobiada. Es una ópera prima que sorprende con su enfoque fresco.