Segura exprime la fórmula hasta límites insospechados Con cada nueva entrega aumentan los personajes, y mengua el argumento. Aquí es ya apenas un hilito para justificar un product placement cargante
No es una mala película en absoluto. Cuenta con momentos brillantes, pero resulta ser bastante convencional, lo cual es quizás lo peor que se puede decir de una producción de Pixar. Es una partida de rol tan impecable como desapasionada.
Reivindica los cánones: no es que se olvide el entretenimiento, con escenas realmente logradas y personajes simpaticotes, pero el chiste no eclipsa el mensaje ecologista.
Tiene dos problemas. El exceso de elementos melodramáticos unido a la falta de escenas de acción. Y lo más importante: se limita a sustituir a los Leónidas de turno por féminas hípermasculinizadas.
Es imposible no emocionarse o concienciarse tras su proyección. Y como de conjugar esos verbos, precisamente, es de lo que va el neorrealismo, no podemos más que alabar el resultado final.
Su originalidad se centra en su atractiva premisa, sin embargo, la película se ve afectada por los graves fallos de guión y la falta de habilidad del director para sostener la metáfora en la que se basa.
Los nuevos tipos de relaciones son, sin duda, el aspecto más interesante de esta comedia de enredos necro-romántica. Sin embargo, el vodevil padece de una concepción teatral que afecta las interpretaciones.
Entra por derecho propio en el top ten de películas fallidas. Salta de género sin ton ni son, dejando al espectador en la incertidumbre de si el esperpento es buscado o accidental.
Toma como referencia la comedia 'La boda de mi mejor amiga' para ofrecer una perspectiva multifacética de la sociedad india. La película combina comedia y drama, pero ambas dimensiones están subordinadas a la tesis central, en lugar de centrarse en el mero entretenimiento.
La química entre Cox y Dano sostiene la película y corrige las deficiencias del guion de Kári. La narrativa es emocionante y logra capturar la atención del espectador en todo momento.
Argumento prácticamente calcado de E.T. y una evidentísima deuda con las producciones de Amblin. Pero las mezcla con una ingenuidad tal que (...) ver a una oveja en el espacio (...) bien vale una entrada.
Lo mejor, más allá de una excepcional Rosamund Pike, son las escenas en las que la imagen real se mezcla con el CGI. Sin embargo, la película resulta correcta, aunque se nota una falta de habilidad en la integración de los constantes saltos temporales.
La película es realmente destacable y muestra a un Burton en su mejor momento. 'Dumbo' constituye, al mismo tiempo, un homenaje al cine y una crítica feroz a la industria que lo envuelve.
Los guionistas han sudado tinta de la buena: tiene su mérito escribir y rodar una biografía de De Gaulle jugando al tabú. Alabamos y exaltamos la interpretación de su protagonista, Lambert Wilson.
El relato de Peter Bebjak tiene hechuras de gran cine: a la fotografía de un naranja infernal de la alambrada se contrapone la azulada del mundo exterior; la huida se relata con buen pulso.
El filme flirtea con el desastre y está al borde de perder el control, pero Nahuel Pérez, en su singular papel como el Profesor Vaughan, sostiene la tensión con su mirada y su apariencia casi extraterrestre.
Directa y efectiva, lo que se muestra en pantalla es tan intenso que logra conmover hasta el corazón más duro. Por fin tenemos una película de ficción que presenta a un gran héroe español.