Una adaptación bien realizada de la novela de David Chariandy que trata con destreza temas de gran relevancia, como la brutalidad policial, el racismo y el deseo oculto.
En lugar de aprovechar el videojuego que la inspiró, la película se presenta como una pobre recreación, con un cameo de Geri Halliwell Horner que resulta decepcionante.
Aquellos no conocedores de Tatchell o no convencidos de su importancia encontrarán aquí un buen punto de partida, aunque sigue siendo un retrato tímido y de manual de un hombre que es todo menos eso.
Es una película de terror que se siente derivativa y predecible en cada momento, careciendo de la originalidad necesaria. La trama parece una recopilación de elementos de otras obras más destacadas del género, lo que la convierte en una experiencia poco inspiradora.
La voluntad de Chokri de explorar las turbiedades morales de sus personajes se refleja en el hecho de que, más allá de estas señales de alarma, la relación se adentra en terrenos cómicos y transgresores.