Es una historia que te hace estremecer. Aunque no es una película de terror, nos muestra cosas horribles. Y aunque tampoco la consideraría una película policíaca, vemos cómo se desarrolla el crimen.
La película transforma la simple imagen de adolescentes en bicicleta en una experiencia rica en emociones, revelando historias profundas que van más allá de un paseo por el asfalto.