Se las arregla para dar en el centro de la diana, inyectando diversión, humor autocrítico y cercanía en el fenómeno de este amado universo cinematográfico.
El primer episodio no aporta nada innovador, pero nos anticipa una serie que, con suerte, desvelará facetas del submundo criminal de 'Star Wars' que los aficionados no han tenido la oportunidad de ver en más de 40 años.