Sofia Coppola presenta la historia con su característico estilo, destacando las interacciones entre las mujeres, con una sobresaliente actuación de Nicole Kidman. Se trata de una película con una estética impresionante.
Es cine que no deja indiferentes a su paso, de un movimiento de cámara constante y efectos que retuercen la imagen. Arranca con una autopsia, y luego sigue por mundos más propios de El Bosco. Agotador.
Promete un cierto terror psicológico y un toque de thriller, pero finalmente se convierte en un relato costumbrista en un caserón. El elemento sobrenatural no se integra adecuadamente en la trama y los fenómenos inexplicables no logran avanzar la serie de revelaciones.
Una propuesta austera y visualmente equilibrada, apoyada en las actuaciones de Enric Auquer y Laia Manzanares. Sin embargo, el misterio no logra captar la imaginación del espectador. Es un cine pausado con ideas que también lo son.
El filme no ofrece nada nuevo y carece de tensión real. En un mundo donde todo es posible, la importancia de los eventos se diluye. Visualmente es adecuado y en algunos instantes resulta impactante. La banda sonora contribuye positivamente a la experiencia.
El problema radica en la ausencia de estilo. La producción resulta vulgar y busca evitar la confrontación, mientras el director parece haber descuidado por completo la necesidad de aportar contenido significativo.
La obra refleja una complejidad rica del director que, aunque en ocasiones puede parecer distante, logra conectar de manera profunda y vibrante, especialmente con la actuación de Binoche.
Sublime, por encima de todo, una peripecia anfetamínica basada en un guión solvente e imaginativo. Tosar borda aquí la tragedia de un hombre corriente.
Esta obra destaca por su testimonio, superando la simple narrativa de espías. Con una gran comprensión del espacio y el tiempo, se convierte en una crítica contundente a la tiranía y la intolerancia religiosa, resaltando su importancia como documento histórico.
Es pura cara norte del misterio, no apto para espectadores y espectadoras perezosas. Como un enigma pospuesto, al finalizar su visualización surge la necesidad irrefrenable de volver a verlo.
Los Dardenne adoptan un enfoque realista sin caer en el adoctrinamiento, dejando de lado la retórica para centrarse en las emociones. Abordan la urgencia del drama con una honestidad y simplicidad que impactan.
La estación presentada no es real, lo que refleja la sensación de confusión que permea toda la película. Esta está llena de opciones, pero no se decide por ninguna en particular.
Haneke presenta una visión casi tierna y minuciosa de la vejez, evitando tanto el dramatismo excesivo como la sentimentalidad vacía. Esta película revela un lado más humano del director, ofreciendo una reconciliación con la vida.