Le falta intensidad y pasión. Röhrig y McGovern tienen cierta química, pero gran parte de 'The Chaperone' se desarrolla como una película estándar de la televisión.
Es como una especie de ataque al corazón cinemático - irreparablemente perjudicial para el cuerpo y para la mente, con un lento tiempo de recuperación.
Una dolorosa decepción de principio a fin. No hay un solo momento en esta película, que resulta demasiado larga, en el que los actores logren retratar de manera efectiva a Elvis o a Nixon.
Una película que fluctúa entre lo ostentoso y lo absurdo, lo profundo y lo incomprensible. Sorrentino despliega su talento para conseguir que caigamos en el juego.
'Loro' es la película más destacada de Paolo Sorrentino hasta el momento. Se presenta con audacia, elegancia y un toque de frivolidad. Juega entre lo provocador y lo humano, lo reflexivo y lo erróneo. Sin duda, es un caos fascinante.
Las propuestas anteriores eran análisis inteligentes y tiernos de lo que suponía ser un niño, pero esta vez obtenemos clichés y simplificación excesiva.
La primera mitad se despliega con la precisión de una navaja suiza, pero la segunda es abrupta y difusa. En definitiva, es una película de un sólo truco, pero al menos es un truco muy bueno.
Mike Birbiglia hechiza a ambos lados de la cámara. Muy raras veces, el cine contemporáneo representa la envidia tan clara y exactamente en su variante más insidiosa.