Derretirá hasta los corazones más fríos. No presenta los defectos típicos de las secuelas. Lleva a sus adorables personajes a una aventura satisfactoria y bien concebida.
Butler logra que cada escena tenga tanta empatía y realismo que la ternura traspasa la pantalla. Es una exploración cuidadosa, divertida y profundamente conmovedora sobre nuestra humanidad.
Tiene los valores de producción deslumbrantes y suntuosos, la historia interesante, el humor negro y agudo y las actuaciones de calidad que esperas de un film de Tarantino.