El cineasta demuestra sinceridad al retratar el caos en su país, derivado de la pobreza y la lucha contra las drogas. Sin embargo, este enfoque se siente repetitivo debido a la proliferación de filmes recientes que abordan temáticas similares.
'The Runner' ofrece drama, pero presenta personajes poco desarrollados y previsibles. Las reflexiones sobre el compromiso político resultan superficiales, lo que impide que la historia tenga una proyección sólida.
Una gran película sobre los peligros de la fe ciega, un fenómeno que no se limita a la Cienciología y cuyas consecuencias son evidentes en los titulares actuales.
Su comienzo es hipnótico, pero el hechizo se rompe antes de llegar al final de su excesiva duración. Es una prueba de resistencia, excepto para los espectadores más ascéticos.
La película brillaba más con Bellucci, Cassel y Bohringer como protagonistas. Josh Hartnett es demasiado metódico y Kruger, aunque hermosa como en 'Troy', no logra transmitir la intensidad dramática necesaria.
Una película insufrible y cohibida que se apoya en ideas poco desarrolladas sobre la violencia en los medios, la homogeneidad de los suburbios y la desintegración de la familia en EE. UU.
Lamentablemente poco inspirada y rozando la incoherencia, este nuevo film carece incluso de los placeres fugaces que hicieron que la primera película fuera un pasable entretenimiento de palomitas.
Carey Mulligan brilla como Batsheba Everdene. Su interpretación evoca una poderosa sensación de tiempo y lugar, transportándonos al universo de Hardy, a pesar de que el drama ocasionalmente pierde fuerza.