La triste historia del personaje que interpreta Gordon-Levitt es el material más fascinante que Araki ha ofrecido jamás en su carrera, tratado con una madurez y un lirismo que se aleja de la crudeza de sus primeras producciones.
'My Name is Emily' sostiene que hay placeres ocultos en la vida y que podemos ajustar nuestras ideas para aceptarlos. Sin embargo, su búsqueda de la estética se transforma en una limitación.
Bajo el violín de la envolvente banda sonora de Mychael Danna, Egoyan combina lo personal, lo político y lo tecnológico para ofrecer una crítica profunda pero íntima de nuestra era.
Por favor, ¿puede alguien despedir al agente de Anna Faris? Es una de las mejores cómicas de su generación, pero ¿cuántas veces tiene que ser lo mejor de una película horrible?
Un memorial intenso y aterrador de la masacre de Columbine. Presenta un tono amable e hipnótico que, a pesar de los horrores retratados, resulta insistentemente tierno y elegíaco.
Cuando los principios sexuales de Breillat se vuelven el centro de atención de forma impactante, 'Fat Girl' se torna no solo inquietante, sino también desagradable.
Una película de terror adolescente inteligente, llena de recursos y diabólicamente divertida, que reinventa el mito del hombre lobo como una potente metáfora para la angustia adolescente.
Es una anomalía del cine independiente norteamericano, ya que es una película rara y de bajo presupuesto que en lugar de ser agotadora es divertida y original.
'Meet The Robinsons' brilla con la dimensión extra, que hace que un universo cinematográfico que ya de por sí es interesante sea habitable de forma palpable.