A veces puede resultar algo ligera, pero se deja ver con mucha facilidad, y además cuenta con la presencia de una magnética actriz recién llegada a este mundillo como Mina Farid.
Esta versión, que carece tanto de encanto como de complejidad chandleriana, se apoya en el protagonismo de Liam Neeson y en algunas interpretaciones picantes como las de Danny Huston, Alan Cumming y Jessica Lange.
Marc Forster aporta a esta comedia un tono ameno que resulta agradable para la audiencia. Sin embargo, la película carece de profundidad, especialmente al intentar tratar temas más oscuros.
La dirección de su tercer largometraje es notable, y las actuaciones destacan por su calidad excepcional. Sin duda, se trata de una producción que se distingue por su altísimo nivel.