A pesar de contar con buenas ideas y un elenco destacado, "nación cautiva" es más un esbozo que una película completa, ya que no logra cumplir con las altas expectativas que genera.
Es una excelente manera de adentrarse en el mundo de un director con una trayectoria destacada en Europa, quien ha comenzado con éxito su incursión en el mercado anglosajón.
Presenta una dulzura melancólica y aguda. Los personajes enfrentan sus debilidades y reflexionan sobre la mortalidad. Es un filme maduro, atemporal, que se atreve a explorar los sentimientos de sus protagonistas de una manera poco común en la actualidad.
Es un debut demasiado explícito y verbal, que confía poco en la imagen y que hace de su denuncia un mensaje obvio, muy poco sugerente o realmente emotivo.