Las historias paralelas ayudan al film a evitar los fallos que suelen cometer otras producciones similares. Sin embargo, las ideas no tienen tiempo para desarrollarse ni para adquirir fuerza.
Nunca se separa de sus orígenes teatrales, y hay un sentimiento casi visceral de que habría funcionado mucho mejor en un escenario ante un público en vivo.
La película presenta dos tramas distintas, una convencional y otra innovadora. Esto puede resultar frustrante en ciertos momentos, sin embargo, hay elementos que realmente valen la pena.
Me encantaron las escenas de baile, que están hermosamente grabadas. A la hora de bailar, no se trata de resultados, sino del proceso. 'Polina' es valiosa por mostrar eso.
Una película impresionante que no se siente forzada. 'Reality' demuestra su relevancia de manera sencilla, pero impactante, iluminada con luces fluorescentes.
Clarke realiza un trabajo sobresaliente al presentar la historia de Malcolm X y Cassius Clay. Su enfoque en los detalles enriquece el contexto del encuentro entre ambos, aportando una profundidad que hace que la narración sea aún más impactante.
'Aline' resulta ser bastante inofensiva y repite los mismos errores que muchos biopics. Se siente la falta de una exploración más profunda del arte de Dion como cantante.
Moss y Stuhlberg intercambian miradas largas e intensas durante la cena, mientras Fred y Rose, al conversar, a menudo parecen bandidos ocultos bajo un puente, esperando a los próximos viajeros y disfrutando de la idea de los estragos que están a punto de causar.
Lo más refrescante es que el punto de entrada es el arte de Presley. Zimny hace un magnífico trabajo al guiarnos por este laberinto de sucesos de los años 60.