Con su tono de clase obrera, diálogos ingeniosos y un ambiente cotidiano, parece que si Mike Leigh se dedicara a la animación, el resultado se asemejaría a esta obra.
La película se rinde completamente a la voluntad de McGregor. Tiene valor. Sin embargo, al final, se suma como otro componente en su máquina propagandística.
La han hecho como se solía hacer: un sorprendente estallido de ciencia ficción a la vieja escuela, repleto de ideas innovadoras y con el regreso estelar de Rockwell.
Con un presupuesto limitado, aborda grandes temas y se convierte en una de las pequeñas sorpresas del año. Broomfield transforma un asunto serio en una apasionante película de cine auténtico.
La tercera entrega de REC mantiene la misma estructura que sus predecesoras, sin embargo, la falta de los sustos impactantes que caracterizaron a las primeras películas se hace evidente.
Hipnótica, demencial, perversa y perturbadora. En otras palabras, el clásico Cronenberg. La lentitud sombría no será para todos los gustos, pero sus imágenes abstractas son puro combustible.
Tratando a su marisco sustancialmente mejor que 'Oldboy', Jiro es un milagro de perfeccionismo emparentando con pericia. Lo mismo puede decirse del cariñoso documental de Gelb.
La segunda entrega de la trilogía "Paradise" de Ulrich Seidl es un profundo análisis de la fe ciega, matizado por un humor oscuro y las composiciones estáticas y carentes de emoción que caracterizan su obra.