'Boy Eating the Bird’s Food' es un notable ejemplo de realismo social, logrado de manera magistral por el joven director Ektoras Lyzigos. A su vez, resulta ser una experiencia de visualización que destaca por su fuerte austeridad.
Kormakur eleva los estándares del género, aportando una singularidad islandesa que se destaca. El primer episodio de 'Trapped' resulta ser una experiencia placentera y de alta calidad, perfecta para disfrutar en las frías noches de invierno.
Una astuta combinación de narrativa deportiva con elementos históricos, que logra captar la atención de un público que trasciende a los aficionados al hockey.
La película fusiona comedia con una narrativa que recuerda a una fábula, aderezada con elementos de realismo mágico. Aunque esta combinación es rica, puede resultar excesiva, lo que lleva a una sensación de sobrecarga y falta de desarrollo.
A pesar de contar con un guion de los hermanos Coen y un talentoso elenco internacional encabezado por Colin Firth, esta película de robos ambientada en el Londres actual no logra alcanzar su potencial, ni siquiera como una comedia ligera.
La dirección es notable y la escenografía es efectiva, sin embargo, la potencia dramática se ve comprometida por una narrativa escasa que no profundiza en el contexto político e histórico.
Garland no presenta grandes innovaciones en el clásico conflicto entre la humanidad y la tecnología. A pesar de la impresionante estética y la calidad visual de 'Ex Machina', su mensaje se siente débil y carece de profundidad.
Pese a que ofrece algunos efectos visuales muy vistosos, el argumento central carece del ingenio y de la originalidad necesarias como para llamar la atención más allá del típico círculo de fanboys.
La secuela de 'Skyfall' muestra a la icónica arma británica de seducción masiva algo desmejorada. La primera mitad de la película resulta impactante, pero la última hora deja una sensación de decepción.
Tiene giros inesperados, visuales impactantes y un elenco destacado. Randall y el director de fotografía Philipp Blaubach logran crear una atmósfera envolvente.
Christian Zübert brinda a sus dos talentosas actrices protagónicas una gran cantidad de contenido atractivo, gracias a una historia repleta de sorpresas, caminos inesperados y cambios en la perspectiva.
Una premisa ingeniosa complementada por una estética técnica cautivadora. Las escenas íntimas, envueltas en un brillante látex, ofrecen una agradable sensación de videoclip de rock.