El primer largometraje de Caton-Jones es un trabajo serio, casi discreto, lleno de detalles de época e imbuido de un sentimiento de auténtica indignación.
El documental se autocensura, pero se puede leer entre líneas. 'Val' no narra la historia completa, sin embargo, ofrece una perspectiva fascinante de una trayectoria profundamente humana, marcada por el guante de la fama y la fortuna.
Es cine de inmersión, un brillante ejemplo de minimalismo maximalista que fusiona al espectador con su protagonista tan profundamente que su experiencia maratoniana trasciende la simple observación.