Aunque puede que no sea considerada la mejor película dirigida a un público femenino en este momento, definitivamente presenta a la protagonista femenina más impactante y destacada que hemos visto.
Es posible que los espectadores más jóvenes no comprendan completamente el dilema existencial que viven los dos personajes principales, pero aquellos con más experiencia seguramente tendrán una perspectiva diferente.
Es una farsa que, sin serlo del todo, provoca la reflexión sin volverse solemne. Aunque su narrativa no fluye tan bien como se esperaría, la película sigue siendo una experiencia grata.
Es reminiscentemente similar a las obras de Tolstoi o Dostoievsky, aunque a una escala más modesta y menos ambiciosa. Este es un relato que persiste en la mente del espectador mucho tiempo después de haberlo concluido.