Monroe no brilla en un ineficaz psico-drama. La primera película de Okuno se queda corta, ofreciendo emociones superficiales. 'Watcher' se extiende demasiado, lo que hace que su clímax final, aunque exagerado, se sienta casi como un alivio.
Se mueve en demasiadas direcciones diferentes como para dar una sensación de profundidad. Pero hay que elogiarla por que su impecable escenario sea tan claustrofóbico para nosotros como lo es para los tres personajes.