Puede que nunca encabece el top de la lista de 'películas del siglo' de ningún crítico, pero tiene un encanto y una profundidad que parece resonar con cada generación.
'Casablanca' es la producción de estudio por excelencia, donde elementos fundamentales y material original poco prometedor se combinan para crear un clásico. Ofrece melodías encantadoras, una emotividad agridulce y sobresalientes sombreros.
La última colaboración entre el director Ti West y la estrella Mia Goth resulta prometedora, aunque se siente como un cúmulo de referencias a los 'slashers' del pasado.
La historia es despretensiosa y resulta agradable que carezca de cualquier 'mensaje'. Los efectos especiales de esta película son algo que probablemente no se haya visto antes.