Filmada como un thriller negro moderno, acompañada de una banda sonora melancólica, cada episodio ofrece una hora de televisión cargada de atmósfera, donde la verdadera satisfacción proviene de su rica textura.
Martha se destaca como una narradora cautivadora de su propia historia, con momentos de sinceridad y otros de sorprendente contradicción. Su ambición brilla con una intensidad única, manteniendo al espectador intrigado en cada giro de su relato.