Lamentablemente, a medida que se acerca a su final, acaba siendo cada vez más moralista reduciendo a los personajes a meros portavoces para unos temas que tampoco son tan interesantes.
Una película hermosamente rara cuyas extravagancias dejan hueco para que haya agudas reflexiones sobre la familia, la soledad y el miedo a la intimidad emocional.
Samara Weaving está espectacular. Aunque Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett logran crear escenas de gran suspense, ni la sátira ni la premisa resultan particularmente convincentes.
La energía irreverente de 'Deadpool' es refrescante, presentando una película de superhéroes que es más oscura, más atractiva y más divertida que las típicas propuestas de Marvel dirigidas a todos los públicos.
La torpe mezcla de nostalgia, sustos, set pieces, sinceridad y ocurrencias nunca cuaja, tentando a la conclusión de que tal vez sea hora de que Sony abandone este fantasma en particular.
Los elementos del guion nunca llegan a cohesionarse. Este thriller carece del control necesario sobre sus múltiples componentes, lo que impide que logre enganchar por completo.
Las imágenes generadas por computadora son impresionantes y hay momentos apasionantes en la segunda mitad. Sin embargo, al igual que muchas historias de orígenes, en ocasiones repite lo que en su día fue conmovedor.
La película combina toques de emoción y humor audaz. Sin embargo, la irreverencia de los personajes más jóvenes se vuelve algo forzada cuando Shazam busca igualar la fuerza de sus colegas que combaten el crimen.
La serie se enfoca más en crear una atmósfera envolvente y transmitir una actitud particular, en lugar de desarrollar a fondo a sus personajes o diferenciar el universo de fantasía que presenta de otros enfoques similares dentro del género.
Por muy simpáticos que resulten Cassie y sus amigos, con una trama que se va por las ramas, revelando giros 'sorprendentes' sobre su pasado y un final exagerado, no pueden hacer mucho.
Sobre la base del éxito de 'Thor: Ragnarok', el director Taika Waititi ha creado una secuela que es divertida y emocional, un sólido añadido al legado en la gran pantalla del dios asgardiano.
Cuenta con un buen sentido del humor y emocionantes escenas de acción. Sin embargo, a pesar de su espectacularidad, se siente como una entrega menor dentro de los parámetros establecidos por la franquicia.