Esta mezcla es Beethoven con beicon. Es divertida y presenta inteligencia de forma irregular. Se percibe más como un menú de niños para adultos que como uno adulto para niños.
Muschietti aprovecha al máximo cada nueva aparición. Lieberher y Lillis interpretan sus papeles con matices y simpatía, lo que nos mantiene interesados a lo largo de la película.
La película ofrece una profunda generosidad emocional. Spielberg dirige la historia de Walker con una notable sobriedad y pasión, evitando caer en exceso de reverencia.
Los primeros momentos de 'Ma loute' sugieren una propuesta extravagante y agitada. Sin embargo, Dumont parece esforzarse en exceso por provocar risas, lo que resulta un tanto forzado.
Tiene cosas magníficas, una interpretación realmente buena y reminiscencias del estilo trascendental de Davies que se extiende a través de la película. Pero también parece rota y torpe.
Un tierno estudio de tres niños que ansían encontrar su lugar. La visión de Haynes de dos Nueva Yorks, separados por medio siglo, es maravillosa en sus detalles.