La maravillosa habilidad de Hader para mezclar humor y terror, usando uno para animar al otro, es el mejor efecto especial que el dinero puede comprar.
El híbrido perfecto entre 'Fleabag' y 'Booksmart'. Unsworth y Hyde han trabajado arduamente para presentar sus extravagancias de manera cruda y creíble en la pantalla.
Esta mezcla es Beethoven con beicon. Es divertida y presenta inteligencia de forma irregular. Se percibe más como un menú de niños para adultos que como uno adulto para niños.
Muschietti aprovecha al máximo cada nueva aparición. Lieberher y Lillis interpretan sus papeles con matices y simpatía, lo que nos mantiene interesados a lo largo de la película.
Elliot es un talento tan excéntrico que incluso hace que Nick Park parezca un zángano. La profunda tristeza que envuelve su visión fortalece aún más el impacto del humor.
La película ofrece una profunda generosidad emocional. Spielberg dirige la historia de Walker con una notable sobriedad y pasión, evitando caer en exceso de reverencia.
Los primeros momentos de 'Ma loute' sugieren una propuesta extravagante y agitada. Sin embargo, Dumont parece esforzarse en exceso por provocar risas, lo que resulta un tanto forzado.
Tiene cosas magníficas, una interpretación realmente buena y reminiscencias del estilo trascendental de Davies que se extiende a través de la película. Pero también parece rota y torpe.
Un tierno estudio de tres niños que ansían encontrar su lugar. La visión de Haynes de dos Nueva Yorks, separados por medio siglo, es maravillosa en sus detalles.