Apenas rasca la superficie de una vida extraordinaria. El film adopta un tono similar al de 'Forrest Gump', que en lugar de exaltar el espíritu humano, termina saturándolo.
El director no logra aprovechar el potencial de la producción. El principal problema radica en que todo se siente demasiado infantil. Los decorados son excesivamente pulcros y la violencia, en su representación, resulta irreal y digital.
Una parodia deliciosamente absurda y muy divertida, hace por Agatha Christie lo que 'Scream' hizo por el cine slasher: revitaliza la fórmula a través de ingeniosos guiños y risas.
Kulig, tan efervescente como la joven Jeanne Moreau, es la fuerza vital del film. Es inmaculada y jazzística. Emocionalmente distante por naturaleza, pero accesible.
No hace justicia a una mujer pionera. La película retrata una timidez excesiva y un enfoque que no logra capturar la verdadera esencia de su protagonista.
'Carol' es magnífica y ligeramente innovadora, con una melancolía propia de mediados de siglo. Retrata el amor como la apuesta más arriesgada y, a la vez, la más necesaria en la experiencia humana.
Nick Hornby adapta la encantadora novela de Colm Tóibín sobre una inmigrante irlandesa que descubre el amor en Nueva York. El resultado provoca una profunda emoción que recorre todo el cuerpo.
Un melodrama excesivamente exagerado que se siente fuera de lugar. La trama, aunque ambiciosa, no logra conectar con el público y se pierde en su propia complejidad.
Una adaptación hermosa y desgarradora que logra transmitir la esencia de la obra original. La dirección se destaca por su meticulosa atención al detalle y la capacidad de evocar emociones profundas. Las actuaciones son memorables y el guion se siente genuino, capturando la intensidad de la historia.
Johansson brilla, pero Tatum hace que esta comedia romántica pierda fuerza. El ritmo es lento y, en ocasiones, da la impresión de que la película intenta un baile complicado mientras intenta llevar un paso torpe.