Brooke Shields no se merece esta comedia romántica tan superficial. La estrella da lo mejor de sí, pero el director Mark Waters, conocido por 'Mean Girls', no logra capturar la esencia que esperábamos en esta película de Netflix.
En esta comedia romántica de mediana edad, ninguno de sus actores principales logra proponer algo nuevo en el humor. Esto se debe a un guion débil y una producción que carece de energía.
Un viaje alucinante y paranoico. Es una especie de montaña rusa que mantiene una profunda relación con la original de Siegel, sin pretender machacarla o reemplazarla. Parece más una continuación que un clon.
El Ferrell menos expresivo tiende a ser el mejor en su interpretación y, a pesar de la mediocridad general de la película en varios aspectos, su tambaleante papel estelar cumple con lo que se espera.
Esta copia de Guy Ritchie resulta desagradable y monótona, careciendo de elementos dignos de mención. Es difícil encontrar algo que realmente la haga recomendable.
Aunque el cariño que se ha puesto en la historia cautivará a los jóvenes, los adultos echarán de menos la sofisticación de las películas de 'Toy Story'.
Una fascinante historia sobre relaciones con una pizca de terror que recuerda las narraciones de los Grimm. Es una obra tierna y misteriosa que cautiva al espectador.