Blunt ofrece una actuación impresionante y comparte momentos memorables con Chris Evans. Sin embargo, la película se siente como un drama que no logra avanzar.
Apasionante e increíblemente bien elaborado, un drama deportivo con algo más en juego que la gloria individual, una visión global-humanista donde no se da ningún tipo de sermón.
Parece más un dossier que un drama. Hace un trabajo básico si necesitas conocer la historia de Katharine Gun, pero resulta un entretenimiento agotador.
Es competente, nos trata como adultos y todo lo que se propone lo hace bien. Es como una nevera fiable. No hay nada malo con ella, pero quizá este tema necesitaba algo de fuego.
A nivel técnico e interpretativo, la película es rigurosa e impresionante. Berntzen muestra una solidez constante en su actuación, sin jamás dar señales de debilidad.
Una película que hace justicia perfectamente a la terrible experiencia de Lomax, pero que en ningún momento llega a tener entidad propia como pieza de arte.
Abrahamson continúa mejorando en su dirección con los actores. La situación presentada es tensa, convincente y plantea dilemas morales que generan un gran interés.
Marisa Abela realiza una labor destacada como la estrella conflictiva, aunque este drama excesivamente cauteloso no logra transmitir ningún mensaje realmente esclarecedor.