Pese a las buenas e intensas actuaciones de Power y el resto, la película transita un territorio dramático desagradable y rara vez funciona como entretenimiento.
'Shoe-Shine' capta la esencia desgarradora de un país en crisis, lleno de hambre y desánimo, con un realismo tan convincente que sus imperfecciones son superadas por su poder emocional y su firme determinación.
Russell y Douglas interpretan sus roles con gran naturalidad, y ciertos elementos de la fantasía son creativos. Sin embargo, el guión, en términos de diálogos y la trama manipuladora, tiende a ser algo aburrido.