La película de Sean McNamara apenas califica como una historia convincente. 'The Miracle Season' parece pensar que cualquier relato real inspirador debería ser llevado al cine.
López revela lo complicado que es expresarse genuinamente tras más de 30 años en el ojo público. Esto da lugar a un documental casi de largometraje que presenta elementos admirables, aunque no logra ser completamente exitoso.
'Pamela, a Love Story' es un recordatorio de que debemos valorar a estas estrellas en su máximo esplendor, en lugar de aguardar a que se apaguen en el horizonte.
Aunque es una carta de amor al ícono, 'Pavarotti' se centra en rendir homenaje al individuo que se ocultaba tras la fachada, recordando que fue tanto su humanidad como su talento lo que lo convirtió en una estrella.
Parece una colección de ideas que nunca suman. El único consuelo que ofrece este disperso multiverso es que, aunque no sea muy bueno, al menos cuenta con el regreso de Raimi.
Ni siquiera el carisma innegable de su protagonista logra contrarrestar un diseño de producción cuestionable, unos personajes poco desarrollados y una metáfora absurda acerca de las razas.
Buena pero no excelente, 'The Boogeyman' recuerda vívidamente a los espectadores lo que es tener miedo a la oscuridad, pero para bien o para mal, el efecto no perdura una vez que las luces vuelven a encenderse.
La serie Sonic parece apresurarse en su desarrollo, especialmente cuando los acompañantes y asistentes de su público objetivo no logran esperar hasta el final de los créditos para salir corriendo.
Nos recuerda por qué Hollywood casi ha abandonado los intentos de copiar los éxitos de Tarantino y Ritchie. Esta película no solo es tediosa, tonta, hinchada y simplista, también es redundante.
'Grand Piano' transforma una situación insólita en un intrigante enfrentamiento de voluntades, expandiendo los límites de un entorno singular y los misterios en tiempo real, gracias a un concepto ingenioso y un estilo sofisticado.
Me gustaron las tres historias. El impacto visual y perturbador de obras como 'Three... Extremes' se encuentra en la forma en que se experimenta el lado emocional y existencial, así como lo obsceno y lo profundo.