Una dramatización fascinante y envolvente. Se puede decir que 'Everest' es una película de desastres en el sentido hollywoodiense clásico del término, pero no parece que lo sea. Y eso es bueno.
Aunque la dinámica de la historia sea fundamentalmente una tontería, un buen elenco encabezado por un estupendo Paul Rudd logra que estas tonterías resulten bastante encantadoras.
Todos los actores se esfuerzan por mantener la energía animada, pero nunca consiguen una sincronía convincente y, con excepción de Peter, los personajes no se comportan como las imágenes anteriores que teníamos de ellos.
El destino de Jupiter posee elementos familiares de la ciencia ficción. Sin embargo, quienes esperen que la magia del antiguo 'Matrix' se reencarne, se llevarán una decepción.
Aunque el humor es un punto a favor, la reiteración al estilo de Día de la Marmota se convierte en algo monótono; al final, te sientes más como un hámster que como una marmota, o tal vez como si estuvieras atrapado en una rueda de hámster.
Es valiente reducir el espectáculo digital al mínimo en favor de la reactivación del placer de la acción a la vieja escuela, el sorprendente desarrollo de personajes y un intrigante suspense.
La recta final de 'La batalla de los cinco ejércitos' presenta una atmósfera cálida, amable y en ocasiones melancólica, la cual resulta placentera y tiene la capacidad de resaltar los aspectos positivos mientras atenúa los negativos de la trilogía.
Bonita de ver, no es más que una especie de 'La pequeña locomotora' remodelada para dar cabida a la acción aérea y por ello es poco probable que interese a cualquier persona por encima de los 8 o 10 años como máximo.
Uno de los cortos más imaginativos e inteligentes que he visto en mucho tiempo. Apostando por técnicas que evocan a Sherlock Jr. de Keaton y a La rosa púrpura del Cairo de Allen, se establece como un completo ganador.
Emocionante y una experiencia única que te hace sentir como si estuvieras en el espacio. Un impresionante thriller atmosférico, con instantes que te dejan sin aliento y sorpresas impactantes.
Después de impresionarnos con sus anteriores estrenos para la pantalla grande como director, Abrams trabaja en un modo más limitado y menos imaginativo. Carece de un claro sentido del estilo y no presenta momentos de gracia ni tramos de imaginación.
Después de exhibir una fidelidad casi cobarde hacia su fuente en la primera entrega, Jackson consigue poner el drama en marcha desde el principio con un sentido de la narración que posee un propósito y una energía palpables.
Cuidadosamente realizada, hasta el último detalle. Es enérgica, humorística y evita caer en lo cursi. Esta película merece resaltar en un año bastante mediocre para las producciones animadas de los grandes estudios.
Un conjunto de impresionantes piezas interconectadas, en lugar de contar una historia sólida de manera convincente. Hay algunas sorpresas narrativas en la película y los diálogos carecen de la banalidad y ruido que suelen invadir este género.
Downey hace su mejor interpretación del superhéroe en esta entrega, recitando el diálogo de manera inteligente y al mismo tiempo estimulante, sin resultar repetitivo.
Este 'gigante' film de Zack Snyder, de extravagante historia de trasfondo, es un trabajo que quizá no pedía a gritos hacerse, pero se empeña en ser tan abrumadoramente insistente en mostrar su fuerza y tamaño que es difícil no rendirse.
Una enérgica aventura romántica a la vieja usanza. En términos de eficiencia narrativa, logística y compromiso constante con el espectador, 'Jack the Giant Slayer' supera significativamente a la reciente 'El Hobbit'.
En términos puramente cinematográficos, es un poco cansina. Hay elementos en esta película que son tan espectaculares como lo eran los de la trilogía de los anillos, pero también tiene mucho tedio, especialmente al comienzo.