Tower Heist presenta una idea brillante que prioriza el entretenimiento por encima de un análisis en profundidad de la economía contemporánea. Es una película dinámica, directa y con actuaciones destacadas.
Soderbergh, en colaboración con la guionista debutante Rebecca Blunt, ha logrado realizar una película sencilla y relajada, un tipo de cine que se ha vuelto raro y que puede ser apreciado por un amplio público.
Acción constante en esta impresionante, aunque algo monótona, cuarta entrega de la franquicia. Resulta ser una sólida continuación de la saga, con Tom Cruise mostrando su mejor versión.
La película carece de originalidad, presentando un contenido que ya ha sido explorado en numerosas cintas de acción. Es sorprendente la falta de esfuerzo por ofrecer algo que realmente la diferencie de las demás.
Una historia dramática y tradicional sobre el emparejamiento en la época de la Regencia, que rapidamente se convierte en un caos para todos los involucrados.
Una buena película de suspense hecha a la vieja usanza. Raimi evita el exceso de efectos, optando por un enfoque más directo, lo que resulta en un relato sólido y bien narrado.
Sin giros argumentales ni revelación de personajes que puedan saborearse, y el ritmo y el tono invariables no hacen sino aumentar la frustración del público con el concepto de este extraño drama. Un thriller nada divertido.
El espectáculo visual es constante a lo largo de las dos horas, y los efectos son impresionantes. Collet-Serra logra mostrar a su protagonista de la manera más destacada.
Un cautivador y peculiar enfoque al ámbito personal de una celebridad. A veces faltante y con un notable aire dramático, el análisis de los personajes por Olivier Assayas se enriquece considerablemente gracias a las impresionantes y auténticas actuaciones de Juliette Binoche y Kristen Stewart.