Tarantino impregna esta obra de una gran cantidad de elementos divertidos y sorprendentemente inesperados, lo que la convierte en una experiencia siempre estimulante.
El estilo distintivo de Anderson se puede apreciar en cada imagen, tanto en sus virtudes como en sus defectos. Cada uno de los elementos presenta una calidad sobresaliente.
Una versión suburbana de 'Au Hasard Balthazar' de Robert Bresson presenta una perspectiva novedosa sobre la vida contemporánea, contrastando con el estilo a veces inspirador y siempre provocador del director en su filmografía anterior. Aun así, resulta ser una película amena.
Esta película romántica destaca por su cuidada presentación, aunque el desarrollo de su romance, la tensión y el toque humorístico son bastante contenidos.
'Serenity' falla en aprovechar el potencial de su destacado elenco, presentándose como un filme que abunda en engaños y en un exceso de autoconciencia, dejando de ser persuasivo.
El tedio se establece rápidamente y sólo se alivia de forma esporádica en esta obra de amor que no recompensa ni la atención de los espectadores pacientes y empáticos.
George Lucas ha explorado a fondo el rico universo mitológico que él mismo forjó, brindando un entretenimiento excepcional que logra un balance perfecto entre la épica de la saga, su narrativa, la avanzada tecnología y los elementos emocionales que conmueven al público.
Una experiencia visual agradable y ligera, pero que no aporta nada sustancial ni al corazón ni a la mente. Le falta un impacto emocional y no logra despertar ese sentido de asombro que se espera.
Acción a raudales, efectos especiales, y las actuaciones de simios más convincentes hasta ahora harán que las taquillas atraigan la atención en todos los mercados.
Una reflexión perpleja, vivaz y modestamente iluminadora sobre los seres humanos que afrontan actualmente un cara a cara con el invento que está cambiando el mundo en maneras aún inimaginables.
Una diversión para todo el mundo, incluido el público (...) esta liviana película de atracos no se toma muy en serio y tampoco espera que el espectador lo haga
Es lo suficientemente divertida, está bien escrita y cuenta con actores que disfrutan de sus alocados papeles. Es una distracción decente durante un par de horas; un caso único de esquizofrenia.
Intenta con gran esfuerzo, aunque sin éxito, recuperar las intensas emociones propias de las clásicas películas de piratas. Nadie en el filme parece disfrutar realmente, y esa falta de diversión resulta ser altamente contagiosa.