Se toma muchas libertades con el material y nunca genera mucha excitación genuina, pero ofrece una experiencia simpática sin sobrecargarla con manierismos contemporáneos.
Una exploración bastante amena sobre un chico cuya existencia se transforma en un espectáculo televisivo. El desarrollo presenta algunos elementos que resultan un tanto anticuados.
Los efectos especiales son bastante buenos, aunque la película depende en gran medida de tomas breves y de un sintetizador que puede resultar cansador para causar una impresión en el público.
Está muy bien elaborada aunque se vuelve confusa de manera frustrante en el tramo final. Algunos de los aspectos más impresionantes de la original han sido suavizados.