Un cautivador y peculiar enfoque al ámbito personal de una celebridad. A veces faltante y con un notable aire dramático, el análisis de los personajes por Olivier Assayas se enriquece considerablemente gracias a las impresionantes y auténticas actuaciones de Juliette Binoche y Kristen Stewart.
Una versión atractiva de 'Hamlet' basada en la aclamada novela de 2006 de Klein, este melodrama vigoroso, colorido e inteligente reimagina con ingenio la obra y el personaje.
Una comedia entretenida que aborda los conflictos de dos mujeres en un programa nocturno de televisión. Thompson, con su inconfundible estilo, es la que sostiene la película.
Los guionistas Adam Cozad y David Koepp optan por ignorar la complejidad y los giros dramáticos, eligiendo en su lugar presentar una narrativa plana y poco interesante.
El director francés François Ozon aborda el delicado tema de la eutanasia de una manera que sorprende, logrando ofrecer una experiencia cinematográfica entretenida, respaldado por un elenco de talentosos y carismáticos actores.
Lo que comienza como una especulativa ficción apocalíptica se transforma en un romance adolescente poco interesante centrado en la supervivencia al estilo de 'Los juegos del hambre'.
Este drama deportivo, inspirado en el bestseller de David Cook, puede parecer cursi en algunos momentos, pero su mensaje cristiano simple resonará con una audiencia receptiva.
El personaje principal, lleno de matices y flaw, aporta una gran dosis de energía a la trama. La directora mantiene un ritmo dinámico que atrapa al espectador.
Los momentos interesantes y la buena disposición generados al principio se disipan en una serie de escenas que caen en una rutina monótona y poco original.
Cautivará a los fans. Philippe utiliza de manera magistral el material vinculado al 'money shot', ofreciendo una recompensa final que destaca en el desenlace.
Ofrece trozos de ideas y reflexiones que, al igual que los mejores archiveros, actúan como un motor de inspiración para la exploración y el conocimiento.
Cuenta con la presencia constante y bienvenida de Johnson, que se enfrenta con valentía a los aspectos tanto acertados como equivocados de esta producción, manteniéndola a flote.
Los elementos fundamentales de la trama resultan complicados de asimilar. Además, las interacciones entre los personajes carecen de naturalidad, pareciendo forzadas y artificiales.
Un personaje secundario y un toque de humor marcan un regreso placentero, aunque no muy impactante, para el escritor, director y protagonista Edward Burns.