Inmaculadamente realizada en un bello blanco y negro y totalmente absorbente durante su largo metraje, sin embargo, es una película difícil que cuesta asimilar por completo.
Una obra de estudio asombrosa. Una fantasía exquisita, perfectamente interpretada, que resalta de forma conmovedora la importancia de la magia y la imaginación en la vida.
Woody está en plena forma y París resplandece en esta divertida fantasía con viajes en el tiempo. La película tiene el ritmo ágil y la concisión de los mejores trabajos de Allen.
No todos los personajes están bien desarrollados, pero su sorprendente estilo mejora a medida que transcurre la película, ofreciendo como resultado un producto que agradará a los fans de Allen.
Una idiosincrática comedia de época que hará las delicias de sus seguidores, más que las del gran público. (...) una maliciosa y sofisticada farsa (...) elegante comedia.
¿Bill Murray como FDR? Lleva unos cuantos minutos acostumbrarse, pero en cuanto se mete en el papel del presidente, el idiosincrásico actor cómico realiza un trabajo maravillosamente desenfadado.
Tiene bastante atractivo emocional y potencial comercial. El director muestra nuevamente su generosidad con los jóvenes actores, quienes logran dejar una impresión positiva.
Una estupenda aventura. No importa lo espectacular que sea la acción, lo más cautivador de 'King Kong' es cuando el gigantesco mono y su rubia cautiva se miran a los ojos.
Un drama meticulosamente elaborado aunque irregular que no alcanza su máximo potencial debido a un exceso de metraje y a algunas nociones gastadas y simplistas.
Historia original y muy peculiar que parece una adaptación elaborada de una novela antigua y oscura: es una proposición que la mayoría de las personas podrán rechazar.